El ciudadano y las estructuras partidarias
En 1883, Francis Galton acuñó el término “eugenesia” para referirse a la ciencia de la “crianza de los bien nacidos”, aspecto práctico de la teoría de la evolución de su primo Charles Darwin que consistía en promover la procreación entre hombres y mujeres con “capacidades superiores”, acelerando y controlando la selección natural con el propósito de evitar la degeneración de la especie.
El último representante visible de esta teoría fue Adolfo Hitler con su delirante “ raza superior” y la consecuente eliminación de los elementos degeneradores, judíos, gitanos, retrasados, homosexuales, etc. La brutalidad de sus métodos escandalizó al mundo pero parece no haber ocurrido lo mismo son su finalidad, los GULAG soviéticos, los ghetos negros delos Estados Unidos, el Aparheit Sudafricano y las masas indigentes de America Latina asi lo demuestran, grandes conglomerados humanos aislados, de y por una raza superior, “ la dirigencia política”.
En la Argentina, hoy no importa si se es negro, judío, rengo, trans o cualquier otra cosa, lo importante es evitar que cualquier elemento genéticamente no puro ingrese al circulo aúlico de los “artífices de lo posible”.
Lo que comenzó en los años 70 con el exterminio físico ejecutado tanto por la Triple A,la guerrilla o las Juntas Militares fue tan brutal que el mundo volvió a escandalizarse y obligó a una revisión de los métodos, ya no era posible seguir matando cuerpos, la sangre delataba, ahora había que aplicar la cirugía castradora de manera tal que no salpicara, había que aniquilar la voluntad.
Emulando al Dr. Moreau en su novelesca isla, se comenzó a experimentar la creación de nuevas especies subsidiarias que dieron como resultado seres de aspecto humano que, con instinto y métodos animalescos, fueron utilizados para las tareas indignas de la raza de seres superiores pero que debías llevarse adelante para preservar la especie.
Algunos de estos engendros creados contra natura, fueron mimetizandose con la apariencia de sus creadores a punto tal que creen pertenecer a su estirpe, otros se dejaron llevar por su atavismo natural y cuando, sucumbiendo al mismo, desenmascararon sus brutales acciones, fueron expulsados del Eden y arrojados al sub mundo popular donde comenzaron su labor destructiva infectando cuanto tocaban con el virus de una violencia que por visualizarse “abajo”, eximía de responsabilidad a quienes la habían inoculado desde “arriba”.
Personajes como Moyano, Barrionuevo, Rovira, etc, no son producto de los estratos bajos o medios, son si, emergentes de los mismos que, apropiados por la clase dirigente, fueron entrenados para servirla a cambio de las migajas de un banquete al que nisiquiera fueron invitados, son pues, los perros guardianes que custodian , rondando solo el entorno, los reductos de un poder tan amoral como ficticio.
Pero si a estos engendros, su accionar los delata, existe una sub especie mas peligrosa y letal, pues basa su metodología en una estrategia de difícil detección, utiliza la mentira como instrumento para introducirse en las estructuras sanas y socavándolas desde adentro, las ahuecan convirtiéndolas en simples cáscaras vacías de contenido.
Nuestro país ha visto como Leandro Alem y Lisandro dela Torre llegaron al suicidio, Alfredo Palacios, Alicia Moreau de Justo o el maestro Bravo son utilizados en discursos sin honrar su vida o sus convicciones o donde Evita es llevada como estandarte, pero a poco de analizar, se hace evidente que fue la misma mano que cargo las pistolas, escribió los discursos o enarbolo las banderas, la que hoy, convertida en garra, desgarra el legado de aquellos que dicen seguir, es la mano amoral de los que roban, mienten y usan, es la mano que escribió aquel “ que se vayan todos” oportunista y que hoy ocupa las estructuras de muchos partidos políticos.
Esta raza de tartufos con moral de gatos, ocupan cargos dirigenciales y son los verdaderos responsables de la falta de confianza de una sociedad que cíclicamente termina votando al aparato partidario menos malo, tomando como parámetro valido de comparación, la percepción en lugar del análisis y la defensa de os intereses particulares por sobre los generales.
Ahora bien, en medio de semejante crisis de representatividad, existe una esperanza, la resistencia es posible, difícil si, pero posible, las herramientas son simples, el seguimiento de la trayectoria de los “lideres” y la observación de sus métodos políticos, actuando de esa manera, podremos verificar la veracidad de aquella frase que dice “ podrá engañarse a algunos todo el tiempo, a todos por un tiempo, pero lo que no se podrá es engañar a todos todo el tiempo “.
Tiempo, es tal vez el concepto mas difícil de manejar, pues en la eterna coyuntura en que nos han sumergido durante generaciones, solo percibimos su paso como referencia de nuestra propia finitud, sin considerar que nuestros actos trascenderán nuestra corta vida, prolongándose como estandarte o estigma de nuestros descendientes.
Decía Gustave Flauvert: “ el pasado nos encadena, el futuro nos tortura, he aquí el por que se nos escapa el presente” , pero resulta que este presente nuestro será el pasado de nuestros hijos nietos y por lo tanto es aquí y ahora donde tenemos la obligación de construir, es aquí y ahora donde es imprescindible militar activamente como hombres libres, tomar las banderas de los ”lideres” y avanzar con ellas pero no descuidar los flancos, no permitir que falsos referentes nos utilicen para ganar batallas a lo Pirro que les permitan ocupar las plazas fuertes en un campo de batalla sembrado de cadáveres de aquellos capaces de darlo todo sin pedir nada.
Cuando entendamos que el verdadero triunfo se logra cambiando las medallas conseguidas mediante la traición por algo tan simple como poder mirar a los ojos al otro, habremos ganado la primer batalla de esta guerra sin tiempo y estaremos demostrándole a estos “eugenistas” de la política que, por mas alquimia que apliquen, la selección natural avanza, lenta si, pero inexorablemente hacia la creación de la verdadera “raza superior”, la de los CIUDADANOS RESPONSABLES , aquellos que figurarán en la historia grande del país, cuando esta sea leída, preguntémonos ¿ de que lado querremos estar, del de los Kirchner, Barrionuevo, Moyano, Borocoto, Pati, o del de los Alem, Palacios, De la Torre, Moreau de Justo, Evita, Bravo ?
Cada uno de nosotros en la soledad de su conciencia tendrá que decidir.